Un año después de la tragedia aérea en Roatán
La reconstrucción del vuelo que terminó en el mar
Por Jessica Figueroa
Este recorrido reconstruye, paso a paso, lo que se sabe hasta ahora sobre el accidente del vuelo LNH-018 de la aerolínea Lanhsa ocurrido el 17 de marzo de 2025 en Roatán.
A partir de documentos oficiales, reportes técnicos y testimonios, la investigación busca establecer una cadena clara de hechos: desde el despegue hasta el impacto y el inicio de las pesquisas.
En cada etapa se distinguen tres niveles de información: lo confirmado por las autoridades, los hallazgos preliminares y los aspectos que siguen bajo análisis técnico.
Un vuelo doméstico con ruta habitual
El vuelo LNH-018 era una operación comercial regular entre Roatán y La Ceiba, una ruta corta utilizada frecuentemente para conectar las Islas de la Bahía con la costa norte del país.
La aeronave despegó del Aeropuerto Internacional Juan Manuel Gálvez con 17 personas a bordo: 15 pasajeros y dos tripulantes.
Este tipo de trayectos suele durar pocos minutos y es operado por aviones regionales diseñados para vuelos cortos entre ciudades cercanas.
El despegue
La aeronave inició su carrera de despegue alrededor de las 18:25 de la tarde desde la pista del aeropuerto de Roatán.
De acuerdo con el informe preliminar de la investigación, el avión logró elevarse apenas unos segundos después de abandonar la pista.
Durante esa fase inicial de ascenso se produjo el evento que marcaría el resto de la secuencia del accidente.
Pérdida de control
Según los primeros hallazgos técnicos, el avión alcanzó entre 20 y 35 pies de altura tras despegar, de acuerdo con el informe preliminar de Aeronáutica Civil.
En ese momento, la aeronave se desvió hacia el lado derecho de la pista y perdió estabilidad.
La investigación busca determinar qué provocó esa pérdida de control en una de las fases más críticas del vuelo.
El impacto
Minutos después del despegue, el avión terminó impactando contra el mar frente al aeropuerto de Roatán.
El informe preliminar señala que los restos del fuselaje quedaron a unos 150 metros del aeropuerto y a una profundidad aproximada de entre 50 y 60 metros, aunque reportes más recientes estiman que podrían ser solo 30 metros.
Tras el siniestro se activaron los protocolos de emergencia para rescate, atención de sobrevivientes y recuperación de evidencias.
Los buzos llegan a los restos del avión
A entre 50 y 60 metros de profundidad frente al aeropuerto de Roatán, los equipos de buceo documentaron los restos del fuselaje. Estas imágenes forman parte del registro visual de las operaciones de rescate y recuperación de evidencias.
17 personas en el vuelo
El vuelo LNH-018 llevaba 15 pasajeros y dos tripulantes. Las autoridades confirmaron 12 personas fallecidas y 5 sobrevivientes.
La investigación
La Agencia Hondureña de Aeronáutica Civil (Ahac) activó su Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación para analizar lo ocurrido.
Los investigadores recopilan registros de vuelo, documentación técnica, evidencias físicas y material audiovisual para reconstruir la secuencia del accidente.
El objetivo es establecer con precisión qué ocurrió, en qué momento y por qué.
La aeronave
El avión accidentado era un British Aerospace Jetstream 3200, matrícula HR-AYW, fabricado en 1989.
Se trata de un avión turbohélice regional diseñado para vuelos cortos y con capacidad aproximada para 19 pasajeros.
Este modelo ha sido utilizado durante décadas por aerolíneas regionales debido a su eficiencia en rutas de corta distancia.
Capacidad y operación
En el momento del accidente viajaban 17 personas a bordo del avión: 15 pasajeros y dos miembros de la tripulación.
Las autoridades confirmaron posteriormente 12 personas fallecidas y cinco sobrevivientes.
Los registros de embarque y despacho de vuelo forman parte del expediente técnico que analiza la comisión investigadora.
Hipótesis preliminares
En las primeras horas posteriores al accidente surgieron distintas hipótesis sobre lo ocurrido.
Sin embargo, en la investigación aeronáutica ninguna causa se considera definitiva sin respaldo técnico.
Los expertos analizan sistemas, registros de operación, estado de la aeronave y condiciones del entorno para reconstruir la cadena de eventos.
Peritajes técnicos
Los análisis incluyen motores, sistemas de control de vuelo, estructura del avión y componentes recuperados del mar.
También se revisan comunicaciones, procedimientos operativos y cualquier evidencia que permita explicar la pérdida de control tras el despegue.
Expertos técnicos del fabricante British Aerospace participaron como asesores en el proceso de evaluación del modelo y sus sistemas.
Una tragedia que deja lecciones
Más allá del impacto humano del accidente, cada investigación aeronáutica busca responder una pregunta clave: qué se puede aprender para evitar que vuelva a ocurrir.
Los informes finales suelen derivar en recomendaciones sobre mantenimiento, procedimientos operativos o supervisión técnica.
Hasta que la investigación concluya, las autoridades insisten en que las causas probables solo se conocerán en el informe final.