A un año del trágico accidente aéreo que cobró la vida de 12 personas en el mar de Roatán, la búsqueda de respuestas ha dado un giro privado y contundente. Andrés Pereira, abogado del bufete DJC Law, con sede en Texas, Estados Unidos, y apoderado legal de la familia de Aurelio Martínez, confirmó en exclusiva a LA PRENSA que han tomado la iniciativa de recuperar la evidencia física del avión de Lanhsa siniestrado el 17 de marzo de 2025.
La decisión de la firma legal surge como respuesta directa al escaso apoyo que los familiares aseguran haber recibido por parte de la aerolínea y al estancamiento de las investigaciones oficiales de las autoridades que regulan la aeronavegación hondureña.
Decidimos tomar la iniciativa ante lo que calificamos como desidia de las autoridades. Como abogados, nos encargaremos de que la extracción se haga de manera apropiada para que la evidencia sea válida en el proceso judicial.
Andrés Pereira — DJC Law, Texas
Para ejecutar esta labor de alta complejidad, el equipo legal contrató los servicios de Grupo Hispano, una empresa de buceo especializada con sede en San Pedro Sula. Tras una primera incursión de reconocimiento, los buzos constataron que la aeronave se encuentra sumergida a unos 30 metros de profundidad, aunque los reportes iniciales de Aeronáutica Civil apuntan a una profundidad de 55 a 65 metros.
"Está partido en unas cuatro partes y la aeronave se encuentra cubierta por sedimento marino, pero no se ha deteriorado; podría sacarse sin desprenderse", dijo una fuente vinculada al proceso que pidió el anonimato.
La demanda interpuesta en representación de los dolientes depende estrictamente de estos hallazgos. El equipo busca el aparato de grabación para conocer las comunicaciones de los pilotos segundos antes del accidente. Ingenieros especializados revisarán las piezas para verificar si existieron fallas mecánicas previas al impacto.
Testimonios de testigos refuerzan la hipótesis de que el avión presentaba averías antes del accidente. La firma legal enfatizó que los resultados de estas investigaciones son el pilar fundamental para continuar con el proceso judicial en el extranjero, en busca de justicia para las familias afectadas.
Tres días después del accidente, cuatro británicos de la empresa British Aerospace, fabricante del avión, llegaron a la isla con el fin de investigar las causas del siniestro. El equipo incluía un experto en fuselaje y estructura, un especialista en instrumentos de vuelo, uno en motores y otro en electrónica.
Sin embargo, los especialistas permanecieron una semana inspeccionando el área donde cayó el avión y se retiraron sin lograr extraer la aeronave.
17 personas en el vuelo
Las autoridades confirmaron 12 personas fallecidas y 5 sobrevivientes entre los ocupantes del vuelo LNH-018. Entre las víctimas mortales se encontraban el piloto y el copiloto de la aeronave, así como diez pasajeros.
Créditos
Yony Bustillo, Carlos Molina, Haydi Carrasco
Jessica Figueroa, Eduardo Domínguez
Mario Sánchez
Laura Castañeda